El CAF presenta las exposiciones Vanesa Winship y “Obsesión doméstica” de Magdalena Bors

La Consejería de Educación, Cultura y Deporte, a través del Centro Andaluz de la Fotografía, ha programado las muestras ‘Obsesión doméstica’ de Magdalena Bors, fotógrafa belga residente en Australia, en la que nos muestra dos de sus series más emblemáticas: Tierra natal y El séptimo día y Vanesa Winship, una exposición organizada por la Fundación Mapfre.

Estarán instaladas en las salas baja y primera del Centro, desde el 29 de abril al 28 de junio de 2015.

VANESA WINSHIP

© Vanessa Winship

© Vanessa Winship

Exposición producida y organizada por la Fundación Mapfre en colaboración con el Centro Andaluz de la Fotografía.
La muestra propone un recorrido por las distintas series que componen la obra de esta fotógrafa británica, desde las primeras dedicadas a los Balcanes hasta su trabajo reciente en Almería en 2014.

Vanessa Winship (Barton-upon-Humber, Reino Unido, 1960) se forma en los años ochenta en la Polytechnic of Central London, coincidiendo con el momento en el que el pensamiento posmoderno inunda la práctica de la fotografía y los estudios culturales. Estas ideas se reflejan en la voluntad de la artista por desplazar todo el potencial contenido documental de su fotografía para centrarse en nociones más relacionadas con la identidad, vulnerabilidad y el cuerpo. Así, desde la década de los noventa, Vanessa Winship ha trabajado en territorios que, en el imaginario colectivo, están asociados a la inestabilidad y la oscuridad de un pasado reciente, así como a la volatilidad de las fronteras y las identidades. Su fotografía, en su gran mayoría en blanco y negro, muestra un voluntario proceso de alejamiento de esta práctica como crónica, ya que esta elección formal constituye en palabras de la propia artista un “maravilloso instrumento de abstracción que nos permite movernos entre el tiempo y la memoria”.

Vanessa Winship es una de las fotógrafas más reconocidas del panorama internacional. En 2011 Winship se convirtió en la primera mujer ganadora del prestigioso Premio Henri Cartier-Bresson (HCB). Además, cuenta, entre otros, con el primer premio de la categoría Stories de World Press Photo en sus ediciones de 1998 y 2008, con el premio en la categoría Descubrimientos de PhotoEspaña de 2010 y con el Godfrey Argent Prize de 2008, otorgado por la National Portrait Gallery de Londres.

He vivido y trabajado en la región de los Balcanes, en Turquía y en el Cáucaso durante más de diez años. Mi trabajo se centra en el punto de cruce entre la crónica y la ficción, explora ideas relacionadas con conceptos como frontera, territorio, memoria, deseo, identidad e historia. Me interesa tanto el relato de la historia como las nociones de límite y periferia. Para mí, la fotografía es un proceso de alfabetización, un viaje hacia el entendimiento.

Vanessa Winship.

La exposición de Vanessa Winship se articula en torno a un recorrido cronológico por cada una de las series que componen su obra a través de una selección de 188 fotografías.

Entre 1999 y 2003, coincidiendo en el tiempo con el conflicto bélico de la ex-Yugoslavia, Vanessa Winship recorre las regiones de Albania, Serbia, Kosovo y Atenas, y crea su serie Imagined States and Desires. A Balkan Journey. Esta obra supone un paso fundamental en la formación de su mirada fotográfica y en su decisión de escapar del horizonte del reportaje de actualidad o del mero documental fotográfico. El conjunto de imágenes que conforman la serie se centra en gran parte en la tragedia del éxodo de refugiados albanokosovares desde Serbia hacia países vecinos. Se trata de una recolección de instantes que reflejan la volatilidad de las fronteras, etnias y credos y que afirman que no es el territorio el que alberga la identidad sino que es la persona quien la transporta consigo. El aspecto fragmentario de la serie, su condensación a través de microhistorias dan pie a lo que será su práctica en adelante.

En 2002 Vanessa Winship se traslada a la zona del Mar Negro y recorre durante los próximos ocho años Turquía, Georgia, Rusia, Ucrania, Rumanía y Bulgaria. Su trabajo en esta zona da lugar a una de sus series más conocidas, Black Sea: Between Chronicle and Fiction. A través de ella, la fotógrafa ofrece una visión de la zona y de los habitantes de las regiones bañadas por este mar, al que presenta como una frontera natural que contesta a cualquier noción de los límites marcados por la geopolítica o la historia, del espacio vital de cada nación, e incluso de la distinción entre espacio público y privado. Así, el trabajo de Winship se centra en lo que permanece y sobrevive al devenir político: los rituales colectivos, los medios de transporte, los espacios de ocio y el tránsito de seres humanos en torno a las costas.

En este devenir por los territorios de la Europa oriental, la serie Sweet Nothings: Schoolgirls of Eastern Anatolia (2007) resulta clave en la producción de Vanessa Winship. Se trata de un conjunto casi seriado de retratos de escolares de la zona rural del Este de Anatolia, un área fronteriza con Georgia, Armenia, Azerbaiyán e Irán. Allí, la pluralidad de etnias queda silenciada por la proliferación de uniformes, tanto escolares como militares.

Georgia, otra de las regiones bañadas por el mar Negro, es el escenario de la serie en la que Vanessa Winship trabaja entre 2008 y 2010. En ella la artista se centra fundamentalmente en la reflexión en torno al retrato. De este modo, Georgia. Seeds Carried by the Wind dibuja un estudio específico de los rostros que la fotógrafa encontraba. Se trata de retratos de jóvenes y niños, en su mayor parte individuales que, cuando forman grupo, aparecen casi sin variación como pares del mismo sexo. La colección, parece sugerir la imagen de un país enérgico y superviviente. Estas imágenes se combinan con un conjunto de fotografías coloreadas que acompañan las lápidas de un cementerio (y que son las únicas imágenes en color de la producción de Winship). Ambos conjuntos establecen un interesante diálogo entre diferentes generaciones de georgianos y a la vez entre la propia artista y el anónimo fotógrafo original. Los paisajes y pizarras que completan este trabajo evocan de modo similar una muerte prematura. Esta serie tiene un valor clave en el trabajo de Winship por la combinación de paisaje y retrato como lugares en los que quedan inscritas las huellas de la identidad, la historia y el presente. Georgia abre un debate acerca de la práctica de ambos géneros y de la problemática y profundos significados que ambos asuntos despliegan en la obra de Winship.

En 2011 Vanessa Winship recibe el prestigioso premio de fotografía Henri Cartier-Bresson. El proyecto por el que fue premiada ha dado lugar a la serie she Dances on Jackson. United States (2011-2012) realizada en Estados Unidos, país al que presenta como un gran interrogante en el que el peso del pasado reciente se manifiesta a través de obras públicas e inmuebles infrautilizados o en desuso y en el que los rostros anónimos de personas y colectivos desvelan su desilusión por las promesas del sueño americano. Esta serie supone asimismo el acercamiento definitivo de Winship al paisajismo fotográfico, género que poco a poco irá ganando terreno dentro de su producción. Breves textos escritos por la artista parecen sustituir la paulatina desaparición del retrato y funcionan como evocaciones de las narraciones de las fotografías ausentes. En she dances on Jackson el salto geográfico hacia el otro lado del Atlántico define los caracteres propios de la fotografía anterior de Vanessa Winship.

Antes de emprender su viaje a Estados Unidos, Winship trabaja en su tierra natal, localizada en el estuario del río Humber (2010), del que toma el título esta serie. En ella somos testigos de nuevo de la preeminencia que va tomando el paisaje en su obra. Este proceso culmina de forma magistral en su obra más reciente, Almería. Where Gold Was Found (2014), que supone la reafirmación de su trabajo como fotógrafa de paisaje; a pesar de la total ausencia de figura humana y el aspecto silencioso de la serie, en cada una de sus imágenes resuenan las voces que han pisado estos parajes, cargados ahora de contenido latente. En enero 2014, con motivo de esta exposición e inspirada por la lectura de Campos de Níjar de Juan Goytisolo, Winship se desplaza a Almería, lugar de carácter fronterizo, extraordinaria variedad geológica, marcado por el desarraigo y por una historia accidentada y desigual. La serie se centra en las formas geológicas de las costas del Cabo de Gata, en la desolación paisajística provocada por la propagación de la producción agrícola intensiva basada en el invernadero, en las impactantes formas de las canteras de Macael o en las ramblas y desiertos de Tabernas. La tierra del oro, el cine, el mármol y el plástico parece situarse en un ámbito suspendido en el espacio y en la historia en unas fotografías que hablan de la rápida transformación de esta zona y del silencioso paisaje humano que la habita. Almería, en las fotografías de la serie, aparece como un paisaje atomizado en el que la urbanización y lo rural se tocan y en el que ese no-lugar que es el invernadero parece resumir toda la inestabilidad y vulnerabilidad de la zona, en estrecha conexión con el resto de lugares del mundo que Winship ha fotografiado.

‘Obsesión doméstica’ MAGDALENA BORS

© Magdalena Bors - 'Homelands' - Valley

© Magdalena Bors – ‘Homelands’ – Valley

Exposición compuesta por 11 fotografías de mediano y gran formato, todas en color, acompañadas de textos muy breves explicativos de cada una de ellas.

Las fantásticas imágenes construidas de Magdalena Bors evocan, en Tierra natal, un ilusionismo doméstico fruto de un deseo obsesivo y el anhelo de encontrar la magia más allá de la rutina de la vida cotidiana. En El séptimo día trata de una manera más directa de explorar el vínculo entre creación y obsesión, recreando en cada imagen un paisaje australiano emblemático con una forma y ubicación singulares.

Estéticamente la obra de Magdalena Bors permite al Centro Andaluz de la Fotografía dar conocer al espectador, una vez más, una tendencia que comenzó a consolidarse entre los artistas contemporáneos durante la segunda mitad del siglo XX, que va más allá de la recreación previa mediante las antecesoras técnicas del collage o el fotomontaje, como es la composición o creación de escenas complejas y laboriosas para ser fotografiadas. Sustituir a la fotografía como observadora o testigo de una realidad no manipulada por la creación de una escenografía “inventada”. Esta forma de trabajar traslada a la fotografía características propias del teatro, el cine o la publicidad, permitiendo narrar sucesos o evocar situaciones.

Este proyecto de Magdalena Bors, Obsesión doméstica, se enmarca de lleno dentro de esta tendencia, pero con unas características que le son propias: explorar la idea de lo sublime en lo cotidiano, mediante la construcción y el fotografiado de paisajes fantásticos en los espacios domésticos. La conexión con el mundo natural es la fuerza impulsora que hay detrás del trabajo de Magdalena, fascinada por la fuerza y la fragilidad simultánea de esa conexión y de cómo vivimos nuestras vidas, pasando la mayor parte de nuestro tiempo en los confines de unos pequeños compartimentos que llamamos hogar.

Las fotografías de Tierra natal y El séptimo día pueden ser vistas como instantáneas de ensueños conjuradas en un momento de distracción al realizar las tareas cotidianas, unidas al deseo compulsivo de habitarlas y fotografiarlas, de alcanzar y recorrer paisajes fuera de nuestro alcance en el mundo real.

La exposición, que tiene como comisario a Alasdair Foster, autor de los textos del catálogo que acompaña a la muestra, ha sido cedida por la propietaria de las mismas, la Galeria Image, un espacio expositivo sin fines comerciales cuyo objetivo es promover el arte fotográfico a través de muestras de fotografía y vídeo de artistas daneses e internacionales.

A lo largo de los últimos 38 años, Galleri Image se ha forjado reputación a nivel internacional por sus exposiciones y ha contribuido en gran medida al reconocimiento y consideración de la fotografía como un medio importante e independiente en el mundo de las artes visuales. Con sede en Aarhus (Dinamarca), ofrece entrada gratuita a todas sus exposiciones y organiza regularmente charlas, debates, seminarios, talleres y visitas guiadas a las exposiciones.

Magdalena Bors (1976)

Nacida en Bélgica, Magdalena emigró a Australia con su familia, de origen polaco, a principios de los ochenta y se afincaron en Brisbane. Bors realizó sus estudios superiores de Arquitectura en la Universidad de Queensland entre 1995 y 1997. Tras un periodo de trabajo y viajes por Europa se trasladó a Melbourne, donde en 2006 se graduó en Humanidades con la especialidad de Fotografía en el Royal Melbourne Institute of Technology.

Su obra ha figurado en diversas exposiciones individuales y colectivas, entre ellas Phantasia, cuyo comisario fue Alasdair Foster, que viajó por Australia y se presentó en el festival parisino Photoquai en 2009. Sus imágenes han recibido distintos galardones, incluido el de mejor trabajo de montaje y dirección del certamen de fotografía contemporánea Moran en 2007. Bors también ha sido finalista del prestigioso premio fotográfico Bowness y el premio nacional de Albury Regional Art Gallery, y en 2009 fue la destinataria de una beca en prácticas otorgada por el Consejo para las Artes australiano. En 2011, su obra apareció en el libro New Romantics: Darkness and Light in Australian Art de Simon Gregg, la cual sintetizó “una vuelta tanto a la pasión en el arte como a la atmósfera y el asombro”.

www.centroandaluzdelafotografia.es

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