Exposición “El viajero inmóvil” de Chema Madoz

Chema Madoz. Serie El viajero inmóvil

Chema Madoz. Serie El viajero inmóvil, 2016. Miradas de Asturias. Mecenazgo. Fundación María Cristina Masaveu Peterson, 2017. Colección de Arte Fundación María Cristina Masaveu Peterson

La exposición El viajero inmóvil cerrará sus puertas el próximo 16 de abril tras haber sido visitada por más de 33.000 visitantes. La muestra del fotógrafo Chema Madoz (Madrid, 1958) es fruto de la iniciativa de mecenazgo “Miradas de Asturias”, promovida por la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, cuyo propósito es crear un fondo de obra inédita inspirado en Asturias y sus gentes a través de la mirada de fotógrafos galardonados con el Premio Nacional de Fotografía, invitados especialmente cada año a participar.

Tras su paso por Madrid la exposición podrá verse en el Museo de Bellas Artes de Asturias (Oviedo) del 10 de junio al 3 de septiembre de 2017. Para crear las imágenes que conforman El viajero inmóvil Madoz ha tenido que realizar el trayecto inverso al usual en su trabajo: esta vez no son los objetos y sus significantes libres los que tienen la palabra, sino que es la propia idea de Asturias la que se convierte en el objeto a observar y definir. En palabras del comisario “El viajero inmóvil significa eso, cómo ver un lugar metafísico desde tu propia habitación, sin moverse del sitio. En ese aspecto es un trabajo introspectivo”.

La muestra se compone un total de 34 fotografías inéditas, 30 de ellas copias únicas que se integrarán en la colección de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson. Además, por primera vez, el trabajo incluye un vídeo –técnica con la que Madoz no había trabajado anteriormente– en el que el Teatro Campoamor de Oviedo es escenario de una catarata que cae a modo de telón y que pone el foco en la naturaleza vista como espectáculo.

El proyecto perdurará en el tiempo gracias al catálogo editado por la Fundación María Cristina Masaveu Peterson que recoge las 34 fotografías de la serie, así como un cuadernillo de dibujos donde se publican, por primera vez, algunos de los bocetos preliminares realizados por Chema Madoz para sus composiciones.El libro incluye también textos del comisario de la muestra, Borja Casani, y del escritor Juan Bonilla.

En palabras de Juan Bonilla, Chema Madoz trabaja guiado por una “imaginación deslumbrante” gracias a la cual el fotógrafo “perturba los significados de los significantes, logra que un objeto cualquiera, sin dejar de ser ese objeto fácilmente identificable, sea de repente algo más, algo distinto, unas veces para producir un acontecimiento irónico, otras para susurrar un secreto, para contagiarnos una extrañeza, para erguir una metáfora que no se rebaje a la obviedad”. Así, en la contemplación de esta serie de imágenes “lo mejor es dejarse atrapar por su aroma, por su inteligencia, por su energía: a veces nos invitan a la sonrisa, otras nos conmueven por la belleza de su significante más allá de la intensidad de su significado”.

‘Miradas de Asturias’, como iniciativa de largo recorrido de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, promueve, desde el mecenazgo, la creación de un fondo de obra inédita inspirada en Asturias y sus gentes a partir de la visión íntima y personal de prestigiosos fotógrafos invitados. Hasta el momento han participado en ella cinco fotógrafos –Alberto García-Alix, José Manuel Ballester, Ouka Leele, Joan Fontcuberta y Chema Madoz– todos ellos Premio Nacional de Fotografía. Se trata de un proyecto de mecenazgo único en España por su dimensión, libertad creativa y solidez, que se consolida en 2017 tras un lustro de trayectoria y después de haber sido visitado en sus distintas ediciones por más de 100.000 personas que han podido disfrutar de alguna de estas exposiciones en ciudades como Nueva York, Lisboa, Madrid, Oviedo o Gijón.

Chema Madoz

Chema Madoz (Madrid, 1958) desarrolla, durante los primeros años 80, estudios de Historia en la Universidad Complutense, que compagina con su formación fotográfica en diferentes cursos y escuelas de Madrid.

Realiza su primera exposición en 1985. A principios de los años 90, sus imágenes poseen un lenguaje definido y personal. Su mundo se centra en la presencia insólita y poética de los objetos que selecciona y dispone en escenarios íntimos, construidos por él mismo. En su obra —próxima a la poesía visual, la pintura y la escultura—, los objetos descontextualizados se trascienden a sí mismos y enseñan algo que se oculta a una mirada ordinaria. Son metáforas fotográficas, juegos visuales, objetos dispuestos a sorprender y provocar al espectador pues, tras su apariencia habitual, revelan una singularidad que nos remite a una asociación inesperada.

En sus fotos la realidad resulta cuestionada e invita al espectador a la observación, la reflexión y a descubrir la poesía oculta de los objetos.

Premio Kodak (1991). Premio Nacional de Fotografía (2000). Premio PHotoEspaña (2000). Premio Bartolomé Ros (2010). Premio “Overseas” Higasikawa, Japón (2000). Autor destacado en la Bienal de Houston (2000).

Ha realizado numerosas exposiciones individuales en galerías y museos, entre las que destacan: Galería Elvira González, Madrid; Galería Moriarty, Madrid; Galería Joan Prats, Barcelona; Yossi Milo, Nueva York; Galería OMR, México; Lisa Sette Gallery, Arizona; Galería Esther Woerdehoff, París; Galería PDNB, Dallas; Galería 111, Lisboa.

También en museos como el Museo Nacional Reina Sofía, Madrid; Centro Galego de Arte Contemporáneo, Santiago de Compostela; Museo de Bellas Artes de Buenos Aires; Kiasma Museum de Helsinki; Netherland Photomuseum de Róterdam; Hermitage Museum de Kazan; Multimedia Art Museum de Moscú; Museo Nacional de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile; Museum Für Angewandtekunst de Frankfurt; Museet for Fotokunst de Dinamarca; los Encuentros de Fotografía de Arlés, Francia; y en instituciones como la Fundación Telefónica de Madrid, la Fundación Joan Miró de Mallorca, la Fundación La Pedrera de Barcelona, o el CCBB de Río de Janeiro.

Más información: www.fundacioncristinamasaveu.com